09 julio 2009

Antes que anochezca

Antes que anochezca es la biografía que el poeta cubano Reinaldo Arenas escribió antes de suicidarse en 1990, mientras moría de SIDA en la ciudad de Nueva York. El escritor cubano había apoyado a Fidel Castro para derrotar al régimen autoritario de Fulgencio Batista, una dictadura que se había caracterizado por la represión política, la explotación del pueblo y una economía dominada por Estados Unidos. En 1959, Fulgencio Batista huyó de Cuba y Fidel Castro se instauró en el poder. La Revolución había triunfado. Reinaldo Arenas participó en el programa del nuevo gobierno para educar a la juventud. Trabajó en la Biblioteca Nacional y conoció a algunos de los escritores más prestigiosos de Cuba.

A los 20 años escribió su primera novela, “Celestino antes del alba”, el único libro de Reinaldo publicado en Cuba. Al entrar a estudiar en la Universidad de La Habana, descubrió la revolución sexual y se introdujo en la subcultura homosexual de La Habana. A finales de los 60, el gobierno cubano forzaría a los artistas a dejar su trabajo y los homosexuales serían enviados a campos de trabajo. A pesar de esta prohibición, Reinaldo escribió su segunda novela “El mundo alucinante” y la sacó de contrabando de Cuba para ser publicada en Francia. El régimen castrista se enteró y lo persiguió durante años. Perseguido y censurado por la dictadura castrista, Reinaldo Arenas fue arrestado durante dos años en El Morro, una de las peores prisiones de Cuba. Allí escribía cartas para los presos y pudo seguir escribiendo sus pensamientos, aunque al intentar sacar de contrabando su trabajo fuera de la prisión fue descubierto y castigado.

Al salir de prisión, un amigo le consiguió una habitación en un hotel, donde conoció a Lázaro Gómez Carriles, quien se convirtió en su compañero y lo cuidó hasta el final de sus días. En 1980 Reinaldo Arenas se exilió del país gracias a que Fidel Castro permitió que los homosexuales salieran de Cuba. Cuando murió en 1990, Reinaldo Arenas había escrito más de diez novelas, numerosas historias cortas, poemas y obras de teatro.

Parte de su vida, desde la infancia hasta su muerte, queda representada en la película realizada por Julian Schnabel, el pintor neoyorkino que ya dirigió otra biografía anteriormente, la del artista la Jean Michel Basquiat. Para realizar la película Antes que anochezca, Julián Schnabel utilizó la biografía de Reinaldo Arenas y algunos de sus escritos, como "El mundo alucinante", "The Parade Ends", "El color del verano", y las historias de Lázaro Gómez Carriles, amigo del escritor. La película realizada en habla inglesa consiguió el Gran Premio del jurado en el Festival de cine de Venecia en el año 2000. Su protagonista, Javier Bardem, que al principio no se sentía con fuerzas para interpretar a Reinaldo Arenas, consiguió diversos premios por su actuación y su primera nominación al oscar como mejor actor principal en el año 2000. Película con estética documental, el director hace un repaso lento por algunas peculiaridades de la vida del escritor Reinaldo Arenas. Según la crítica, su visión de la película acerca de la revolución y el régimen castrista y sobre la compleja personalidad del escritor, ha sido considerablemente endeble y superficial. A pesar de ello, la película nos ofrece un panorama general de la vida de este poeta cubano y de una de las épocas históricas que apenas han sido representadas por el cine.

27 febrero 2009

Alguien voló sobre el nido del cuco.

Ken Kesey ha sido considerado como una de las figuras más representativas de la contracultura de los Estados Unidos. Durante los años sesenta, cuando Ken Kesey estudiaba periodismo, su ofrecimiento voluntario para experimentar con las nuevas drogas psicoactivas y el LSD, le llevó a escribir la primera de sus dos únicas novelas: Alguien voló sobre el nido del cuco.
El éxito de esta novela, le permitió experimentar un viaje por todo el país en un autobús escolar pintado con colores fluorescentes, lo que fue germen del posterior movimiento hippie.
Alguien voló sobre el nido del cuco, publicada a principios de los sesenta y llevada al cine por Milos Forman en 1975, nos habla de la rebeldía ante cualquier sistema social que oprima la libertad de los individuos.


Mc Murphy ha cometido un delito por el que debería permanecer en la cárcel haciendo trabajos forzados, pero en vez de eso, decide pasarse por loco e ingresar en un hospital psiquiátrico para que examinen su comportamiento.
Dentro del hospital, McMurphy se rebela constantemente contra la disciplina ejercida por la enfermera jefe, lo cual hace que otros enfermos empiecen a cuestionarse las normas establecidas en el hospital psiquiátrico. Muchos de los enfermos del hospital están allí voluntariamente y es el miedo al exterior lo que les retiene dentro del hospital. Finalmente, Mc Murphy decide escaparse junto a uno de sus compañeros, al que llaman el gran jefe, un indio que se ha hecho pasar por sordomudo para vivir tranquilamente y aislado de la sociedad. Antes de huir, McMurphy decide montar una fiesta, y las cosas tomarán un rumbo que hará que McMurphy no pueda luchar más por conseguir la libertad.
La diferencia más notable entre el libro de Ken Kesey y la película de Milos Forman, que ganó cinco oscares (a mejor película, mejor director y mejor guión) es el protagonista de la acción, pues en la novela, el narrador protagonista es un indio nativo americano, mientras que en la película es McMurphy, encarnado por Jack Nicholson, quien nos muestra la realidad de ese hospital psiquiátrico.

13 febrero 2009

CORPORE INSEPULTO vio la luz...24/01/2009

Creo que fué todo un éxito. ¿Cuánta gente fué al estreno? ¿50 personas? La sala, aunque pequeña, con aforo de 40 personas, se llenó, porque hubo gente que llegó tarde y se quedó de pie, y fueron 2 pases y fué Antonio llegando tarde y llamándome al móvil mientras yo histérica y nerviosa hablabla, reía y no sabía muy bien qué es lo que estaba diciendo ni cómo continuar mi discurso inconexo lleno de ideas verbalizadas a trompicones que supe derramar sobre mis oyentes de la mejor manera que pude: con una risueña sonrisa. La verdad es que la performance de Antonio y Ana, mis actores principales llegando tarde y llamándome para decirme que no encontraban sitio para aparcar fué única. ¡Qué nervios! Pero al final allí estábamos, en una sala a oscuras, con un pequeño proyector reflejando una luz sobre un grupo de personas que miraban atentos la pantalla pensando yo qué sé qué cosas... regusto nostálgico al final de la proyección.
Gustó. Eso es lo que me dijeron, de hecho hasta incluyeron frases de la película, actores, y preguntas a ciertas sutilezas... eso es que estuvo bien, que les interesó. Buen montaje, se me ha pasado muy rápido, la música me ha gustado mucho... un éxito. Y sobre para mi el éxito ha sido reunir a tanta gente conocida, a amig@s, amig@s de amig@s... ¡qué bonito! Doy las gracias a todos aquellos que fueron al estreno y vieron el cortometraje, a todos aquellos que han hecho posible que haya podido rodar este corto y a aquellas personas que me han inspirado y apoyado para poder hacerlo, porque de lo que estoy realmente segura es de que ha valido la pena.

17 noviembre 2008

Próximamente...


Ha llevado mucho tiempo conseguirlo, pero creo que al fin podemos dar por finalizado el montaje de Corpore insepulto, mi primer cortometraje. Su estreno creo que será pronto. Todavía no hay fechas, aunque sí dos ciudades: Madrid y Salamanca.
No voy a revelar el contenido del cortometraje, porque 15 minutos no dan para muchas cosas. A veces hemos hablado de que en realidad debería de haber sido un largometraje, porque Corpore insepulto esconde más cosas de las que se muestran, sobre todo por su intento de reflejar la realidad. El pasado regresa en forma de presente y hace que se remuevan aquellos sentimientos que parecían enterrados, pero que no lo están. No quiero desvelar mucho más. Próximamente, sabréis más.

31 octubre 2008

Tropic Thunder

Ni por asomo pensé que llegaría a entrar en el cine a ver una peli que por el cartel pareciera uno de esos films “graciosillos de Hollywood”, de temática bélica, y que encima le hubieran puesto a su versión doblada una coletilla facilona como “una guerra muy perra” para enfatizar estúpidamente que era una peli de humor. Pero a veces lo haces y, a veces, no te arrepientes. Es una gamberrada de película. No hay tregua, desde los trailers falsos del principio hasta los créditos finales te ves sumergido en un universo absurdo que en el fondo tiene sentido. Ben Stiller ha ganado. Mezcla realidad y ficción y llega a hacer la ficción realidad con un sentido del humor muy negro, del cual inevitablemente te ríes (hasta con carcajada).

En el trópico, un equipo de rodaje intenta sacar adelante una película con un puñado de estrellas de Hollywood que no están dando lo mejor de sí mismos y un director sin autoridad ni ante las estrellas, ni ante el gran productor que financia la película, el cual le da un ultimátum para terminar la película o para retirarse. Ante esta situación extrema el director decide introducir a los actores en el corazón de la selva con un mapa y el guión de la película, como si se tratase de una gincana de campamento juvenil. Pero tras el boom y la salsa de cereza con sabor a sangre los actores se han sumergido en la realidad, una realidad muy parecida a la ficción que debían interpretar, pero con la diferencia de que en la vida real no valen los “corten” cuando las situaciones son incómodas. De principio a fin, una estructura de guión genial, con situaciones divertidísimas. Una gamberrada de lo más recomendable.